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Ene
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Museo de Arte Contemporáneo de Caracas: bajo las sombras

Según expertos no quedan ni rastros del otrora museo más importante del país

El Museo de Arte Contemporáneo ha perdido su público en los últimos años. Los domingos, por ejemplo, sus pasillos están totalmente desiertos (Foto: Archivo)

Sacar adelante el museo que fue dirigido por Sofía Ímber durante casi 30 años no ha sido una tarea fácil para la gestión cultural del Gobierno revolucionario. Así lo afirman artistas, curadores e investigadores, quienes aseguran que el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (Macc), en la última década perdió el brillo y la importancia que tenía internacionalmente.

Las razones de la caída del que era, según los expertos, el museo más importante de Latinoamérica son múltiples: la decisión de no adquirir más obras; la constante relectura de la colección; la prohibición de realizar exposiciones individuales; la reducción del presupuesto -el MACC contó con BsF 154.630 en 2009 para funcionar-; la poca afluencia de público; la salida de investigadores ; y la incertidumbre que ha existido en la dirección general del museo.

Desde que el presidente Hugo Chávez destituyera a Sofía Ímber, en 2001, la institución ha tenido cuatro directores: Rita Salvestrini, Luis Ángel Duque, Edgar Cruz y María Luz Cárdenas. Estos últimos han fungido como encargados debido a los problemas de salud de Duque, por lo que durante algunos meses el museo no ha contado con una cabeza visible, y por lo tanto no ha habido un responsable de la grave situación del MACC.

Para el “Príncipe Negro”, Rolando Peña, la responsabilidad de que la institución museística esté bajo las sombras es de los encargados de la cultura.

“La gente de la cultura de este régimen simplemente no tienen la menor idea de lo que es realmente una visión cultural. Ellos son los responsables. Y mucho menos de cómo llevar hacia adelante la responsabilidad de un museo como el de Arte Contemporáneo, que cuando estuvo bajo la dirección de Sofía Ímber fue sin duda un ejemplo para toda América Latina. No solamente la gestión de las exposiciones, sino la colección de arte moderno que armó Sofía. ¡Me consta! Sofía armó una estrategia cultural de Primer Mundo”, dice.

Desde el 20 de febrero de 1974, cuando se inició la actividad expositiva del MACC, y hasta 2001, cuando Ímber sale de la dirección, el museo adquirió una colección de obras que cuenta con piezas de artistas internacionales como Picasso, Botero, Chagall, Duchamp, Grooms, Kandinsky, Matisse, Miró, Moore, Segal y Bacon, entre otros; sin contar las piezas de venezolanos como Narváez, Zapata, Valera, Palacios, Borges, Gego, Soto, Manaure, Otero, etcétera.

Por razones como estas es que el museo era el más respetado y reconocido de América Latina. Así lo asegura la investigadora y crítica de artes visuales Bélgica Rodríguez.

“Gracias al trabajo de Sofía y de su equipo se logró la proyección internacional del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber. Ahora, en los últimos 10 años hemos visto cómo cada año hay un mayor deterioro de ese prestigio internacional. La gente ya no pregunta por el museo cuando estás afuera. Y yo hago responsable de ese deterioro al Ministerio de la Cultura. No hay una cara visible, no hay una actividad constante. Los catálogos se acabaron. No se ha realizado ninguna exposición internacional que te produzca emoción, por lo que se ha deteriorado la programación”, afirma.

Según la programación enviada por la Fundación Museos Nacionales (FMN) para este mes no se inaugurará ninguna exposición en el MACC, y ni siquiera se presentó la fecha de la próxima exhibición. En cambio, seguirá exponiendo siete muestras: dos de ellas inauguradas a principios del mes de diciembre de André Cypriano y Luiz Mendes; las restantes son una relectura de la colección del siglo XX, de Picasso y Lucian Freud, y dos colectivas sobre la urbanidad de Caracas.

En cambio, por ejemplo, la programación expositiva del mes de septiembre de 1999 del Maccsi constaba de dos inauguraciones: una de Celina Bentata y de los pintores de Tovar. Además, también incluía siete exhibiciones temporales de Francisco Bugallo, Miró, Víctor Valera, Robert Capa, Rolando Peña, Carmen Calvo y una colectiva de arte español.

Sofía Ímber no quiere saber nada de lo que está pasando en la institución que creó. Ella simplemente ya no conoce a su museo. “Nunca me hablan en términos positivos del museo. Entonces yo prefiero no oír ni los positivos ni los negativos. Estoy totalmente desligada de esa institución a la cual quería muchísimo. Creo que lo dejé en su mejor momento. Los bienes del museo son realmente bienes del país y para el país. Eso es lo que yo sé de él. El museo de ahora no lo conozco”, afirma.

Perán Erminy, crítico de arte, añora ese pasado que creó Ímber. Pero no responsabiliza a los dirigentes sino al público. “Ahora el museo no tiene ni remotamente el valor que tenía cuando era Maccsi. Nos acostumbramos a ver las grandes exposiciones que se ven normalmente en los grandes museos. Ya eso no se puede y tampoco sabemos cuándo se podrá. Pero yo no le echaría la culpa como se suele hacer a los dirigentes. Uno también tiene la culpa de que se haya dejado pasar esta situación sin una respuesta más contundente y más indignante desde un principio”, afirma.

Lo mismo opina el ex curador del MACC Félix Suazo. “A estas alturas los responsables son los espectadores. La no exigencia de un ejercicio cultural, estético y formativo que reclaman todas las audiencias del mundo. Si los museos no tienen dolientes, no tiene sentido plantearse si están bien o no. La gente opina cuándo les clonan sus tarjetas, cuándo les cobran de más. ¿Por qué no opinar cuando no se le da un buen servicio en los museos?”.

Añorando el pasado

  • El Museo de Arte Contemporáneo de Caracas tiene un promedio de 4.600 obras.
  • Desde 1974, cuando arrancó la actividad expositiva del MACC y hasta 2001, cuando el presidente Hugo Chávez despidió a Sofía Ímber, el museo había realizado 650 exhibiciones.
  • En 1991, la institución recibió el nombre de Sofía Ímber. Pero fue removido en 2006 por orden presidencial.
  • Según cifras ofrecidas a mediados de 2008 por la entonces presidenta de la Fundación Museos Nacionales (FMN), Zuleiva Vivas, para el año 2008 el Comité de Donaciones, Adquisiciones y Comodatos había adquirido tres obras para el MACC de Pablo Rivera, Juan José Olavarría y Javier León. También se aprobó la donación de 12 piezas: cinco de Antonio Briceño, dos de Magdalena Fernández y una de Luis Alfredo Ramírez, Asdrúbal Colmenárez, Alexandra Meijer-Werner y Kristin Childs Burke y Spencer Tunick.
  • Tanto las adquisiciones de obras como la publicación de catálogo -la biblioteca del MACC cuenta con 18 mil títulos- han sido suspendidas.
  • Entre las exposiciones más importantes que se presentaron bajo la dirección de Ímber destacan la de Baltasar Lobo, Lynn Chadwick, Henry Moore, Paul Klee, Fernand Léger, Francis Bacon y Red Grooms; pasando por los latinoamericanos Joaquín Torres García, José Cuevas y Fernando Botero; y por supuesto sin dejar de lado los venezolanos Bárbaro Rivas, Rafaela Baroni, Armando Reverón, Jesús Soto, Víctor Valera, Carlos Raúl Villanueva, Jacobo Borges, Pedro León Zapata, Rafael Monasterios y Marisol, entre muchos otros.
  • El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le solicitó al MACC algunos de los grabados originales de la colección Suite Vollard de Picasso, únicos en el mundo, para estudiarlos.

Dubraska Falcón
Publicado en el diario EL UNIVERSAL

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