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Dic
09

Maestros para exportar

El arte venezolano se cotizó bien en las subastas internacionales

Los maestros de las artes plásticas del país siguen mandando. Fueron ellos, los venezolanos, los que más vendieron durante el 2009. En subastas, tanto nacionales como internacionales, sus obras fueron reconocidas y adquiridas por personas del mundo entero. Nombres como Carlos Cruz-Diez, Jesús Soto, Alejandro Otero, Gego, Armando Reverón, Mercedes Pardo, Francisco Nárvaez y Oswaldo Vigas.
Mientras que entre los artistas contemporáneos son menos los nombres que figuran en las subastas: Alexander Apóstol, José Antonio Hernández-Diez, Aziz+Cucher, Arturo Herrera, José Gabriel Fernández y Magdalena Fernández, son apenas algunos.

De todos ellos, el que más brilló este año fue Cristóbal Rojas (1958-1990). Su última obra, La Lectora (1890), fue vendida por Sotheby’s, por primera vez en una subasta, en 1.172.500 dólares. La pieza se calculaba que podría adjudicarse por un máximo de 400.000 dólares. Pero luego de una fuerte puja entre un comprador vía telefónica y otro pretendiente en sala, alcanzó la millonaria suma.

Según Diana Boccardo, especialista en pintura venezolana de Sotheby’s, la obra de Rojas, que se vendió en la subasta de noviembre, fue un gran descubrimiento.

“Cuando las personas se esperaban algo dramático de Rojas, él realizó está obra: una mujer sentada en una silla leyendo plácidamente con una cara de tranquilidad y una luz fabulosa impresionista. Era la primera vez que se ponía en venta. Se convirtió en la estrella, aunque los fijos de las subastas son Sotos, Cruz-Diez y Reverón. La idea de Sotheby´s es dejar en alto el arte venezolano y buscar artistas que hayan hecho carrera nacional e internacionalmente. De vez en cuando nos atrevemos agregar algún nombre”, dice.

Fue precisamente Jesús Soto quien batió su propio récord de venta este año con Leño viejo (1974), que fue vendida en febrero por la Casa de Subasta Odalys en 644 mil dólares.

El comprador vía telefónica fue un venezolano quien en la subasta, realizada en el hotel Westin Palace de las Cortes de Madrid, consiguió que el maestro del cinetismo superara su récord de venta por la obra Trois Colonnes Blanches (1973). Esa fue vendida por Christie’s New York, el año pasado por 481.000 dólares.

Además en Sotheby’s se vendió la escultura de Jesús Soto Modulación (1965) en 326.500 dólares.

Por la poca cantidad de obras que dejó Gertud Goldschmit, Gego, se convierte en una de las consentidas para las pujas. Los compradores se desesperan literalmente por conseguirlas. Así pasó con Dos planos (1965). Se trata de una construcción de alambre, madera y pintura que se vendió en 543.602 dólares (378.000 euros).

En fin, todos los maestros acumulan números grandes en comparación con lo que recaudaron los artistas contemporáneos. Muchas son las razones: el poco apoyo institucional que el Gobierno le da a los artistas, la carrera de los creadores, lo conocido que puedan ser internacionalmente y, por su puesto, la calidad del trabajo, entre otras.

Odalys Sánchez de Saravo asegura que el mercado se está reivindicando con el arte venezolano. “Creo que los artistas contemporáneos no han contado con la ayuda local. Son aquellos que se mudan lejos de Venezuela y se desvinculan de nuestro arte los que están comenzando a sonar. El caso más relevante de este año fue el de Arturo Herrera. Tiene años fuera del país y aquí casi no lo conocían, cuando el mundo entero lo pedía en las subastas. Pero en el mercado se está reinsertando el arte venezolano dentro de los niveles de precios que maneja el arte latinoamericano. Entre éste y el arte contemporáneo la brecha es cada vez menos. Y el mejor empujón que se le dio fue con la venta de la pieza de Cristóbal Rojas”, dice.

Un ejemplo de hecho es la valoración que se le está dando a artistas como Elsa Gramcko, Francisco Salazar, José Antonio Dávila, Omar Carreño.

Es por eso que Boccardo insiste en que todo está en el factor tiempo. “Los que se han trazado un mercado internacional es porque son artistas que han permanecido constantes. Cuando hay un artista venezolano en subasta son sus coterráneos los que salen a comprarlo. Son muy activos para apoyar al arte. A los jóvenes hay que darles tiempo”, afirma.

Y ese tiempo transcurre en las Ferias de Arte. Allí, según Diana Boccardo, es una buena manera de incursionar en el mercado. “Los artistas tienen que hacer exposiciones individuales. Es necesario para que se den a conocer. Luego ir a Ferias. Son caminos que culminan en una subasta internacional”.

En números

Alexander Apóstol vendió el video Soy la ciudad (2005) por 12.684 dólares.

La obra Abstracto número 9 (1958) de Elsa Gramcko que tenía un estimado de entre 25 y 35 mil dólares fue vendida en 80.500, un gran precio.

La obra Fisicromía 496 de 1970 de Carlos Cruz-Diez la compraron por 170.500 dólares.

La pieza Paisaje de Tanaguarena realizada por el maestro Armando Reverón fue vendida en la casa Sotheby’s en 182.500 dólares
Dubraska Falcón
Publicado en el Diario EL UNIVERSAL

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1 Response to “Maestros para exportar”


  1. 3 mayo 2010 en 3:25 AM

    Hola, he encontrado tu blog en un nuevo directorio de blogs. No s cmo lleg hasta su blog, debe haber sido un error tipogrfico, Tu blog se ve bien. Tenga un buen da


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